Tal como lo señalara y exhortara durante sus palabras en la ceremonia de inauguración del IX Congreso Nacional de Investigación Educativa, la Secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, pidió a la comunidad científica sumarse a la construcción de los programas de estudio.
Según lo señalado en el comunicado 0088 de la SEP, Vázquez Mota:
“convocó hoy a los científicos del país a mirar la agenda educativa con una visión integral, como parte de la reforma sectorial impulsada por el Presidente Felipe Calderón, en la que se formen especialistas desde la enseñanza básica y que se sumen a actualización de los libros de texto y ayuden a tomar las decisiones necesarias para lograr una verdadera transformación educativa.”
Al parecer, al menos en el discurso, ya se está haciendo un llamado a la integración real de la comunidad científica dentro de las políticas educativas. Sin embargo, falta ver cómo son tomadas y consideradas las aportaciones que se hagan pues, a pesar de su respaldo científico, las políticas educativas (incluidos planes y programas de estudio) han de pasar por filtros no tan fiables, como lo es un sector del sindicato y el magisterio que, aceptémoslo, ante cada reforma alzan la voz. Antes que defensa y propuesta, muestran resistencia al cambio.
Para nutrir la perspectiva previa a las propuestas, la Secretaría también ha propuesto enviar a un grupo de estos investigadores a 4 de los países con mejores sistemas educativos, con el fin de que se elaboren mejores propuestas durante la reforma que, dicen, se avecina.